Científicos de la clínica MAyo corfinman las propiedades antibacterianas de la semilla de Atuna racemosa descrita en 1650 en Indonesia y que se indicaba ante la disentería.
Los resultados se publican en el último número del British Medical Journal.
Se prepararon varias concentraciones de extracto de la semilla y de las hojas y se les añadiern dos bacterias Gram + y Gram - en una concentración inhibitoria mínima.
El ensayo mostró que los extractos tenían una actividad antibacteriana específica para las Gram+. El efecto más fuerte lo demostraron los frutos, mientras que las hojas mostraron resultados algo diferentes.
Para los autores, "los resultados sugieren que podrían identificarse potenciales fármacos al revisar textos históricos sobre herbología". De hecho, en la literatura científica actual no existe descripción para su uso en el tratamiento de patologías similares a la disentería.
"Hemos recuperado el conocimiento olvidado de la medicina tradicional".
Saludos desde Cádiz y pincha aquí si también te ha sucedido esto ya que a todos nos ha pasado mas o menos lo que cuento en este video. Por su cotidianeidad, por su carácter universal, es fácil que arranque de ti una sonrisa cómplice, salvador.